miércoles, 6 de febrero de 2013

25/SETIEMBRE: ANIVERSARIO DE ANTONIO RAIMONDI


"Me parece no tener ojos suficientes para verlo todo". Antonio Raimondi

Antonio Raimondi nació en Milán el 19 de setiembre de 1824. Poco se sabe de su infancia, sin embargo siempre manifestó una clara inclinación por el estudio de la naturaleza. La elección del Perú como destino para sus investigaciones fue un hecho consciente y emotivo. El desconocimiento científico de la legendaria tierra de los incas fue su primer estímulo.

Llegó al Callao un 28 de julio de 1850, huyendo de los horrores de la guerra por la independencia y unidad de Italia, causa en la que participó como miliciano durante las cinco jornadas de Milán. A su llegada, el gran médico peruano Cayetano Heredia lo acogió en el colegio de la Independencia, futura facultad de Medicina de San Fernando, reconociendo en el joven italiano grandes talentos que le permitieron confiarle importantes responsabilidades.

Poco después, el Dr. Cayetano Heredia le encargaría la organización del Museo de Historia Natural del Colegio de la Independencia, institución dedicada a la formación de profesionales médicos. El científico italiano se convirtió en uno de los maestros fundadores de dicha escuela, pues desde 1851 fue profesor de historia natural.

Ya en 1856 el Colegio de la Independencia se convertiría en Facultad de Medicina. Luego, en 1861, Raimondi fundó la cátedra de química analítica, desarrollándola hasta 1862. Raimondi pertenece a una estirpe clásica de investigadores, a la que podríamos llamar naturalistas enciclopédicos.

Raimondi realizó numerosos viajes de investigación por todo el Perú, y en sus 40 años de estadía en el país, estudió nuestra geología, geografía, mineralogía, botánica, zoología y etnología. Nada fue impedimento para sus exploraciones e investigaciones; ni el territorio más accidentado ni la más compleja rama de las ciencias resistieron su ímpetu por el conocimiento.

Su obra cumbre, "El Perú", está constituida por varios tomos que se editaron entre 1875 y 1913, en donde nos describe las riquezas naturales que encontró durante sus viajes.

En 1869, año de la culminación de sus viajes, se casó con la dama huaracina Adela Loli, con quien tuvo tres hijos: Enrique, María y Elvira. Desde ese entonces, a su apremio por poder culminar su obra en vida, se sumó la preocupación permanente por la adecuada manutención de su familia.

El 26 de octubre de 1890 afectado por una larga dolencia, el sabio fallece acompañado de su hija Elvira, en casa de su compatriota y amigo Alejandro Arrigoni, en la localidad de San Pedro de Lloc, La Libertad. Sus restos reposan en el cementerio Presbítero Maestro de Lima, en elmausoleo especialmente construido en su homenaje.

Su legado científico y moral representa un importante capítulo en la historia universal de las Ciencias Naturales. La tarea de la divulgación de su obra y su fe inquebrantable por el Perú se renuevan generación tras generación entre quienes encuentran en el ejemplo de su vida la inspiración para un futuro mejor.

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